
Discurre a lo largo del río Bidasoa, siguiendo el antiguo trazado del tren de origen minero, que unía Elizondo con Irun. Actualmente llega hasta Bertiz por un bello entorno natural, pasando por túneles y poblaciones varias. La Vía Verde del Bidasoa posibilita un largo y agradable paseo con un desnivel prácticamente imperceptible para la persona que transita por ella.
A lo largo del camino nos toparemos con diques de pequeño tamaño, bunkers de la Guerra Civil y curiosas plantaciones de kiwis. También debemos estar atentos a las escalas fluviales que son aprovechadas por los salmones para remontar el río Bidasoa, un espectáculo que merece la pena observar si acudimos a este tramo de vieja línea férrea. Actualmente esta Vía Verde está adscrita al proyecto Eurovelo, un ambicioso proyecto de más de 8.000 kilómetros.